Sony Music Entertainment presentó a finales de julio de 2026 una nueva demanda contra Udio, el generador de música con inteligencia artificial, alegando que la startup copió ilegalmente más de 30.000 canciones de artistas como Beyoncé, Harry Styles y Elvis Presley para entrenar sus modelos.

Esta no es la primera demanda que enfrenta Udio. Mientras Universal Music Group (UMG) llegó a un acuerdo con Udio en octubre de 2025 - creando una plantilla de licencias por generación - Sony y Warner continúan litigando en su contra. Udio sí ha firmado acuerdos de licencia similares con Warner Music, Merlin y Kobalt en los últimos meses.

Suno tampoco se libra

Suno, el otro gran generador de música con IA, enfrenta su propia demanda por copyright, con audio fingerprinting que reveló millones de grabaciones protegidas en sus datos de entrenamiento. La vista de resumen judicial prevista para julio se ha aplazado: las mociones dispositivas ahora están fijadas para abril de 2027.

El caso alemán que sí llegará a sentencia

El próximo fallo real sobre entrenamiento de IA con música probablemente llegue de Múnich, donde el veredicto del caso GEMA contra Suno está programado para el 31 de julio de 2026 - solo unos días después de esta demanda de Sony.

Por qué importa

Estos casos están definiendo las reglas del juego para toda la industria de música generada con IA. El patrón que emerge es claro: las discográficas más grandes buscan licencias pagadas (como hizo UMG) o litigan hasta conseguirlas, mientras las plataformas de generación de música siguen operando en una zona legal incierta a la espera de sentencias definitivas.

Para los usuarios de Suno y Udio, estos litigios no afectan (por ahora) al uso normal de las plataformas, pero podrían influir en el catálogo de estilos disponibles o en el precio de las suscripciones si las plataformas terminan pagando licencias masivas a las discográficas.