Tesla ha comenzado a instalar su primera línea de producción dedicada exclusivamente al robot humanoide Optimus, marcando un hito hacia la fabricación en serie de robots con inteligencia artificial integrada.
De prototipo a producción
Optimus lleva varios años en desarrollo como el proyecto robótico insignia de Tesla, combinando la experiencia de la compañía en baterías, motores eléctricos y sistemas de IA de conducción autónoma. Hasta ahora, las unidades se fabricaban de forma artesanal en pequeños lotes. La nueva línea de producción representa el salto hacia la manufactura a escala.
Qué puede hacer Optimus
El robot está diseñado para realizar tareas físicas repetitivas o peligrosas, tanto en entornos industriales (líneas de montaje, almacenes) como, a más largo plazo, en el hogar. Su sistema de IA se apoya en redes neuronales similares a las usadas en el software de conducción autónoma de Tesla, adaptadas para percepción visual y manipulación de objetos.
Por qué importa
La robótica humanoide con IA es uno de los frentes más disputados de la industria tecnológica en 2026, con competidores como Figure AI, Boston Dynamics y varias empresas chinas avanzando en paralelo. Que Tesla pase de prototipo a línea de producción dedicada sugiere que la compañía apuesta por comercializar Optimus a un ritmo más agresivo de lo que muchos analistas esperaban.
Lo que falta por saber
Tesla no ha confirmado todavía un precio final de venta ni una fecha exacta de disponibilidad comercial para el público general. Elon Musk ha mencionado en el pasado cifras orientativas de entre 20.000 y 30.000 dólares por unidad, aunque estas estimaciones podrían cambiar conforme avance la producción real.